diecisietecosas en Portamérica

Con las cajas recogidas, la carpa guardada para el año que viene, y las hortensias en mi salón, me he puesto a pensar en que ya llevo 4 años, todas las ediciones, acudiendo a Portamérica: aquel festival que empezó tímidamente, en un valle, en Nigrán, heredando el buen sabor de boca que a muchos nos dejó la aventura viguesa de VigoTransforma, y que año a año, he visto desde mi rinconcito, como se va haciendo mayor.

 

Porque yo a Portamérica voy a escuchar buena música, y llevo disfrutando cuatro ediciones. Porque la escucho, como puedo, desde el rinconcito diecisietecosas, y a ratos me escapo, y la disfruto cerveza en mano. Pero sobre todo voy a veros las caras, a encontrarme con muchas diecisietecoseras fieles, que no fallan en cualquier cita, a nuevas seguidoras y clientas -y muchos clientes- que nos descubren allí.

 

Las mesas, las hortensias y las flores amarillas

Allá voy con mis noches de poco dormir a la espalda para tener un montón de piezas listas, con mis mesas, mis hortensias -que no fallan, como Vetusta Morla, en cada cita-, mis pulseras y casi siempre algunas novedades, porque siempre está bien eso de sorprender un poco.

 


En esta edición la zona del market, estuvo organizada y ambientada por los chicos de Garaje y sal, que crearon un espacio, la  FACTORÍA DE TALENTOS, muy acogedor donde apetecía escaparse algún rato entre concierto y concierto.


 

Este año en diecisietecosas teníamos pulseras llenas de color, collares, anillos de metal,  y también coronas de flores que tanto os favorecían, nada más probarlas, y también sombreros.

 

Canotiers molones que fueron todo un éxito

Ari Magritte luciendo canotier de flor morada


Flores rosas superfavorecedoras para Isa

Teresa eligió el negro ¡nada más verlo!



En esta edición apostamos por llevar coronas de flores, y también algunos sombreros canotier -una edición limitada muy diecisietecosera- y fueron todo un éxito. (¡Tal éxito que en breve los tenéis a la venta en la  TIENDA ON LINE!)

Hay que decir que para este despliegue de color en las cabezas, el buen tiempo fue  un gran aliado, pero claro...como muchos recordaréis, el cielo nos debía un par de noches como estas que hemos vivido, después de 'lo del año pasado'.


La visita nocturna de Carmen Albo (y su lata) fué inolvidable

Y así fueron pasando los días

Entre flores, pulseras, visitas, ventas y cocineros de lujo.


Porque Portamérica hace tiempo que dejó de ser solo un festival de música, y la gastronomía tiene un espacio fundamental en estos días.

Y de la mano de un Pepe Solla, que no solo organiza cocineros y platos como nadie sino que en un momento dado hasta se lanza -casi igual de bien que ante los fogones- con la guitarra, (ver video) un puñado de cocineros maravillosos nos demostraron un año más que se puede comer de lujo, por un precio más que módico, y escuchando música en directo en un festival.


Uno de esos momentos irrepetibles en Portamérica. Video de Paul Chicharo vía Youtube

Tapas del showrocking del viernes

Pepe Solla, el boss de la parte gastronómica solo paró de corretear y servir tapas cuando cogió la guitarra.


Tuve la oportunidad de probar algunas de las tapas que prepararon tanto el jueves como el viernes, y de ver correr a Pepe Solla y compañía detrás de la barra del ShowRocking y os puedo contar que curraron lo suyo y que el resultado era maravilloso: Tapas deliciosas, con un toque innovador y llenas de sabor.


Claro que la obligación del rinconcito hizo que me perdiera momentazos, como el concierto de Eladio y los Seres Queridos, que me pilló en hora punta.


Foto ( fotón más bien) de Portámerica (Facebook)

 

Pero pude vivir muy de cerca el directazo de Xoel López, donde creo que se vivió uno de esos momentos brutales de conexión artista-público total que se notaba en el aire.

Y también esa noche de viernes que el cielo les/nos debía, en la que miles de personas abarrotaron el valle, nuestro valle, para vibrar con Vetusta Morla.

 

Foto de Portamérica (Facebook)


Y como este festival siempre sorprende, descubrí grupos como Little Jesus, que me hicieron vibrar y bailar desde mi rinconcito, con su directo, y conocí a promesas de grandes artistas como Carmen Johns, viguesa, que tuvo el lujazo de estrenar el escenario del festival en la tarde del jueves. (Y que luego se marcó una visita diecisietecosera encantadora)


Carmen Johns después de actuar en Portamérica se pasó a diecisietecosear un rato

Y los tres días y sus tres noches, largos, (16-17-18 Julio en Porto do Molle, Nigrán) acabaron con un agradecimiento enorme a todos y a todas los que os pasasteis por el puesto de diecisietecosas.

Sois #gentequemola y cada día somos más.

Y otro agradecimiento igual de grande a todos los que hacen posible este festival, en medio de un valle, y que se nos ha hecho mayor. Desde el chico  de la salida de emergencia, con su pizza fría, y su móvil sin batería que recargaba en nuestro rinconcito, a Kin y sus camisas nohayotraigual, a Cristina & su bici, haciendo piernas campo a través, el equipazo de producción, la otra Cris y sus fotazas...todos y todas los que han currado -y mucho- para llenar de música y buen rollo este rincón de las Rías Baixas. 

 

Luciendo canotier y camiseta. Why not? ;-)


Cada día sois más #gentequemola y me encanta

(y esa foto del domingo de Ibuprofeno y pulsera rota, que me decís? ¡Me vuelve loca!


Y despedimos esta edición del festival bajo las estrellas, con otra Estrella en la mano, en muy buena compañía, con la música de Supersubmarina de fondo y las ganas ya de repetir esta aventura anual que nos agota tanto como nos encanta.



¡Nos vemos el año que viene!

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